
Robert Morley, comandante de la
Orden del Imperio Británico (
26 de mayo de
1908 –
3 de junio de
1992), fue un actor inglés nominado a los
Premios Oscar quien, a menudo en papeles secundarios, fue usualmente elegido para representar a ingleses pomposos, miembros del establishment. En la
Movie Encyclopedia, el crítico de cine
Leonard Maltin describe a Morley como "reconocible por su mole desgarbada, cejas espesas, gruesos labios, y doble papada, […] particularmente efectivo cuando interpretaba a un pomposo charlatán". Con mayor cortesía, Ephraim Kurtz, en su
International Film Encyclopaedia, describe a Morley como un "…rotundo y con triple barbilla, delicioso actor de carácter de los escenarios y pantallas Británicos y Americanos."
Lo mejor de Robert Morley es que nunca quiso ser James Bond, aunque Connery tampoco quiso (al principio) y lo hizo sólo por hambre. Tampoco se le hubiera ocurrido interpretar papeles femeninos, ni siquiera por esa razón,
o quizá por imposibilidad metafísica.